
Cedric González Bonorino


El verdadero problema
El problema de muchos negocios no es que la gente no entre.
Es que compra una vez… y después no vuelve.
No por falta de calidad,
sino por falta de recuerdo.
Una marca que no vive en la mente, desaparece.
Y solo puede vivir en la mente si primero vive en el día a día.
Mi enfoque
Por eso no diseño desde un escritorio.
Salgo a la calle, visito el local, observo cómo se mueven los clientes y hablo con quien sostiene el negocio todos los días.
Ahí aparece lo que no se ve en los anuncios:
cómo se compra, qué se recuerda, y qué se pierde al salir.
El sticker no está pensado para el que pasa.
Está pensado para el que ya eligió.
Para que se lleve algo más que un producto:
una marca que lo acompañe,
lo vuelva a encontrar
y lo haga regresar.
Mi trabajo empieza después de la primera venta.
Mi método creativo
Cada proyecto nace de una exploración visual enfocada.
Leo el negocio y lo convierto en lenguaje visual.
No parto de plantillas: construyo desde su propio lenguaje.
Cómo trabajo
Trabajo en ciclos cortos y presencia real.
Visito el local, desarrollo el sistema y lo entrego en mano, listo para entrar en la vida cotidiana de tus clientes.
A partir de la aprobación, el proceso completo suele estar listo entre 7 y 10 días, según cada proyecto.
Cuando la identidad ya está en marcha, algunos negocios eligen expandirla con piezas animadas para fechas clave y momentos especiales.
Hago que tu negocio: se vea, se sienta y se recuerde.
Diseñador de presencia para comercios urbanos.
Creo personajes exclusivos y sistemas visuales que actúan como embajadores de tu negocio:
te recuerdan, te vuelven a elegir y te recomiendan.
Trabajo en Buenos Aires y realizo entregas presenciales en el local.


Mi principio
Ser hoy mejor que ayer.
Sin vueltas. Sin promesas vacías.
Trabajo claro, real y efectivo.
Eso se traduce en una sola cosa:
que tu negocio no solo sea recordado,
sino elegido, recomendado y vuelto a elegir.



